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Lal piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, es la barrera que nos protege de los factores externos. Por ello cuando la temperatura baja, es nuestra piel la que primero lo detecta. Considerada como una fina capa que no contiene grasa es por ello que los cambios bruscos de temperatura le afectan más, así en épocas más frías nuestra piel tiende a resecarse, agrietarse o a presentar rojeces.

Cómo afecta el frío a nuestra piel

El frío hace que los pequeños caplares que irrigan nuestra piel se contraigan de forma que el aporte de oxígeno a la misma disminuye haciendo que aparezca más apagada. Además el uso de la calefacción hace que disminuya la humedad del ambiente y que la piel se reseque.

Labios agrietados

Si eres propenso a que tus labios se agrieten es fundamental que te acostumbres a mantenerlos siempre hidratados ya que las grietas una vez formadas son bastante difíciles de recuperar.

Las grietas suelen aparecer debido al frío, viento o cambios bruscos de temperatura, la piel que recubre el labio es muy fina y sensible por lo que conviene tenerla hidratada permanentemente para evitar que sufra por el frío originando las temibles grietas.

Acostúmbrate a llevar un buen labial hifdratante en el bolsillo y aplícatelo sin miedo todas las veces que quieras. Si ya tienes el labio agrietado usa un buen reparador labial como Cold cream de Avene.

Manos secas

Los cambios bruscos de temperatura (frío en el exterior y calor al entrar en nuestras casas), contribuyen a eliminar la hidratación natural de la piel de nuestras manos favoreciendo que éstas aparezcan secas, ásperas y agrietadas.

En este caso hay que actuar igual que con los labios, es importante hidratar las manos continuamente para que la piel esté elástica y nutrida dificultando así la formación de las grietas.

En el caso de que aparezcan grietas debes usar una crema reparadora varias veces al día y especialmente por la noche cuando es muy recomendable untarse las manos con una buena cantidad de crema y ponerse unos guantes de algodón encima para favorecer la absorción.

 

Asi que ya sabes, para sobrellevar mejor el invierno y que el frío no te afecte demasiado:

  1. Protégete del frío, sobre todo las zonas más expuestas como boca, garganta, cabeza, labios, pies..
  2. Usa bufandas o bragas que cubran tu boca y nariz.
  3. Acostúmbrate a llevar un buen labieal en el bolsillo.
  4. Aplíacate crema de manos varias veces al día.
  5. No olvides hidratar todo tu cuerpo después de la ducha.
  6. No te expongas directamente a fuentes de calor ya que pueden irritar tu piel.
  7. Si el ambiente de casa es muy seco usa un humidificador.